Eliminación de calderas de gasóleo y de subsidios al gas – Todas las excepciones

Eliminación de calderas de gasóleo y de subsidios al gas – Todas las excepciones

Desde el 1 de enero ha entrado en vigor la prohibición de venta e instalación de calderas de gasóleo para calefacción, así como el cese de los subsidios para calderas de gas natural, de acuerdo con la Ley Nacional del Clima (ley 4936/22). Estos cambios forman parte de la estrategia de eficiencia energética y reducción de emisiones de carbono.

Calderas de gasóleo: Cese con excepciones

Desde el 1 de enero se prohíbe la venta e instalación de calderas de gasóleo, con sanciones estrictas para los infractores que incluyen multas y el precintado de los sistemas. Sin embargo, se está considerando una prórroga de su uso en zonas sin acceso a la red de gas natural, siempre que permanezcan fuera de la red. Se espera que la sustitución de las calderas de gasóleo por bombas de calor reduzca el consumo de energía en un 70% y el coste de calefacción en un 50%.

Prórrogas και nuevos requisitos

En casos donde no existen alternativas económicamente viables, la ley permite una prórroga mediante decisión del Ministro de Medio Ambiente, tras una evaluación de impacto. A partir de 2029, las calderas de gasóleo funcionarán exclusivamente con una mezcla de gasóleo de calefacción y combustibles líquidos renovables (al menos un 30%).

Fin de los subsidios para calderas de gas

La UE, con una directiva activada en mayo de 2024, prevé la eliminación total de los subsidios para calderas que utilicen combustibles fósiles. A partir de 2025, se prohíbe cualquier incentivo económico para la instalación de dichas calderas, mientras que se prevé una excepción para los sistemas de calefacción híbridos que utilicen Fuentes de Energía Renovables (FER).

Giro hacia las FER y las bombas de calor

El Plan Nacional de Energía y Clima (ESEK) incluye objetivos ambiciosos para el desarrollo de las FER, con énfasis en la calefacción y la refrigeración. El fortalecimiento del autoconsumo de energía eléctrica a través de paneles fotovoltaicos con almacenamiento, así como la instalación de sistemas híbridos, son pilares clave de esta estrategia. Las bombas de calor, aunque cuestan hasta cuatro veces más que una caldera de gas, están subvencionadas a través de programas como «Cambio mi Sistema de Calefacción y Calentador» y «Ahorro 2025». Las primeras bombas a gran escala se instalarán de aquí a 2030, con el objetivo de duplicar su uso respecto a 2022.

En conjunto, se estima que la transición a las bombas de calor reducirá los costes energéticos y contribuirá significativamente a los objetivos de eficiencia energética y neutralidad climática.